La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) convocó a un nuevo paro docente para este martes en la Ciudad de Buenos Aires en rechazo a la negativa por parte del Gobierno porteño de acatar el decreto presidencial que suspende las clases presenciales hasta el 21 de mayo.

“Con enorme masividad docentes, familias y estudiantes venimos luchando contra las mentiras y los anuncios engañosos con los que Larreta pretende seguir haciendo campaña política con la educación a costa de la salud y la vida de los ciudadanos de la Ciudad”, señalaron en un comunicado a través de redes sociales.

La Secretaria General de UTE, Angélica Graciano, explicó que desde ese gremio aguardan la resolución de la Corte Suprema por la continuidad de las clases presenciales y adelantó que la medida de fuerza podría extenderse.

Como antecedente, el procurador general interino de la Nación, Eduardo Casal, dictaminó la semana pasada que era inconstitucional el DNU que suspendió entre el 19 y el 30 de abril las clases presenciales en el AMBA.

En ese sentido Graciano afirmó que la Corte somete a docentes y no docentes a una “precariedad institucional” y aseveró: “Trabajan virtual para resolver que otras y otros salgamos a tomar colectivos, subtes y trenes para contagiarnos y lleguemos a escuelas donde no hay alcohol”.


“Esto no es un problema educativo, es un problema sanitario gravísimo donde está involucrado todo el AMBA. Larreta por mostrar mano dura o fingir cierta preocupación por la educación pública dice que cada día cuenta, pero para nosotros cada vida cuenta”.

Graciano también denunció persecución al personal educativo que se niega a dictar clases presenciales y descuento a aquellos docentes que adhieren al paro. “Hay supervisores que van a las escuelas a amedrentar las directoras. Hoy empezó a llegar un pedido del propio Director General de Educación con el nombre y apellido de los huelguistas como en el peor momento de la dictadura”, contó Graciano.

Por último, la Secretaria apuntó contra el Gobierno porteño y subrayó: “El nuevo DNU ratifica que el AMBA es una zona de alarma epidemiológica. No está en discusión el tema educativo, ni siquiera ahora el tema sanitario: hay una discusión político partidaria. Hacen electoralismo barato con vidas ajenas”.