El expresidente Mauricio Macri fue procesado formalmente este miércoles por orden del juez federal subrogante de Dolores, Martín Bava, quien instruye en la causa por el presunto espionaje ilegal a los familiares de las víctimas del submarino ARA San Juan. Los hechos ocurrieron entre finales de 2017 y mediados de 2018.

Según el juez, durante el gobierno de Macri, la Agencia Federal de Inteligencia siguió, fotografió y hasta se infiltró en el grupo de familiares de los 44 submarinistas del ARA San Juan. Las tareas clandestinas, prohibidas por la ley de Inteligencia, se realizaron entre diciembre de 2017 y mediados de 2018.

La reconstrucción del juez, además, precisa que el plan que perseguían los agentes de inteligencia era anticiparle a Macri qué iban a plantear y los ejes del reclamo.

El procesamiento surge un mes después de la indagatoria al expresidente, donde Macri se dedicó a rechazar las acusaciones a través de un escrito y se negó a responder preguntas. Además, buscó dilatar la causa e intentó en varias ocasiones, sin éxito, apartar al juez Bava.

En la causa ya había once procesados por el espionaje ilegal a las familias, entre ellos el exdirector general de la AFI Gustavo Arribas, el exdirector de Reunión Interior Eduardo Winkler, el exjefe de la base Mar del Plata Nicolás Iuspa Benítez, otros altos mandos y cinco agentes que estaban bajo sus órdenes.

El martes, Bava procesó también a los dos directores operacionales de Contrainteligencia del macrismo, Diego Dalmau Pereyra y Martín Coste, por no haber controlado lo que pasaba en la base Mar del Plata. Para el juez, la omisión no fue un error sino que obedeció a un plan pergeñado desde lo más alto del Poder Ejecutivo para tener en la mira a los familiares de los tripulantes.

Las reveladoras pruebas del espionaje ilegal

"Macri vino a jugar al golf. Con dos personas me acerqué, entramos, hablamos con los de seguridad. Estuvimos a un metro de él, nos dijo que nos iba a atender. En medio de la cancha, pidió el helicóptero, subió y se fue".

La frase forma parte de la declaración testimonial de Malvina Vallejos, hermana de Celso Vallejos, uno de los 44 submarinistas del ARA San Juan, y fue incluida en la resolución en la que el juez federal subrogante de Dolores, Martín Bava, ordenó el llamado a indagatoria a Mauricio Macri por el espionaje ilegal, que se habría producido al menos hasta mediados de 2018.

Tras dos faltazos, finalmente este jueves Mauricio Macri se presentará a declarar ante el juez Bava en la causa que investiga la supuesta red de espionaje que operó desde el seno del Poder Ejecutivo sobre los familiares de las víctimas del hundimiento del submarino.https://cdn.jwplayer.com/players/XY4eqoFS-WywucZbs.html

En la resolución de Bava del 1 de octubre, el juez apunta con dureza al expresidente y lo señala no sólo por ordenar “la realización constante de acciones ilegales sobre los familiares”, sino que “recibió el análisis de esa información efectuado por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI)” e “impartió directivas” para el desarrollo de conductas ilegales y “destinó recursos económicos, técnicos, tecnológicos, humanos y logísticos para llevar adelante tareas ilícitas”.

Macri debe presentarse a las 12, aunque en la ciudad de Dolores Juntos por el Cambio montará un show político, con dirigentes y un grupo de militantes que apoyarán al expresidente.

La defensa judicial de Macri girará en torno al rechazo de las acusaciones. Se estima que se limitará a presentar un escrito elaborado por su abogado, el exfiscal Pablo Lanusse, y evitará responder preguntas. Una vez afuera del juzgado de la avenida Buenos Aires al 100, hará una defensa "política": dirá que la causa fue armada por el kirchnerismo, que busca perseguirlo, a pesar de las reveladoras pruebas que forman parte del expediente.

La causa fue iniciada en septiembre de 2020 a raíz de una denuncia presentada por la interventora de la AFI, Cristina Caamaño. El expediente primero estuvo en manos del juez Alejo Ramos Padilla, quien ahora es titular del Juzgado Federal N.º 1 de La Plata.

Bava, subrogante en Dolores, continuó la investigación y este viernes procesó a Gustavo Arribas, exjefe de la AFI durante el gobierno de Cambiemos.

Fotos, videos y mensajes: las pruebas del espionaje

En una resolución, el juez Bava reveló cómo fue el seguimiento de los agentes de inteligencia a los familiares de las víctimas del ARA San Juan en diversos momentos: durante marchas para exigir Justicia, en reuniones privadas y en encuentros de las familias para definir los lineamientos de los reclamos al Gobierno de Macri.

Además, incluye los partes de inteligencia que eran remitidos a la jefatura de la AFI. Uno de ellos, con fecha del 3 de febrero de 2018 y desde Mar del Plata, se titula “Pedidos y reclamos al Sr. Presidente de la Nación Ing. “Mauricio Macri” por familiares de tripulantes del submarino Ara San Juan”. Allí detallan qué le iban a transmitir los familiares a Macri en un encuentro que se realizó el 6 de febrero.

Ese parte es clave, y la sospecha es que Macri tuvo la información antes del encuentro. “En primer lugar, la señora pareja del tripulante (xxx) intentará tener una respuesta fundada del Sr. Presidente de las cuestiones que están viviendo los familiares y posteriormente intentará expresarle al Sr. Presidente que ‘tendría que haber venido nuevamente a la base’”.

Otro de los hechos ocurrió el 15 de enero de 2018, a las 19.20, cuando Vallejos fue seguida por agentes de inteligencia, espiada y fotografiada junto a más personas durante una misa en homenaje a los submarinistas, a dos meses del hundimiento del ARA.

“Macri se fue a jugar al golf, pidió el helicóptero y se fue”

En el fallo, además, salen a la luz las declaraciones de Malvina Vallejos, hermana de Oscar, tripulante del ARA, quien se reconoció en las fotos de los documentos del espionaje ilegal que hacían alusión a ella y a su familia. Ante la Justicia, dijo que sentía que “cuando (los funcionarios de la Armada) venían a dar el parte ya sabían lo que yo iba a preguntar”.

Sin embargo, contó un insólito cruce con Macri ocurrido el 2 de abril de 2018 – para esa época las tareas de espionaje ya habían comenzado -, cuando el expresidente se encontraba en Chapadmalal, jugando al golf, cerca de la Base Naval Mar del Plata, donde se encontraban los familiares a la espera de noticias sobre el submarino hundido:

“Macri vino a jugar al golf enfrente a la base naval y yo con dos personas más me acerqué, entramos y hablamos con los de seguridad. Estuvimos a un metro de él, queríamos hablar por el tema de la contratación (de la empresa que iba a buscar al submarino). Nos dijeron que nos iba a atender, se fue a jugar al golf y en medio de la cancha pidió el helicóptero, subió y se fue”.

En la resolución, se observan fotografías tomadas por los espías a varios familiares, así como capturas de pantallas de los usuarios de las redes sociales de familiares con los links a sus perfiles y posteos relativos a la búsqueda del submarino. También aparecen fotos de las protestas y movilizaciones encabezadas por esos meses en Mar del Plata.

En el expediente figura una foto de Vallejos junto a Andrea Mereles, esposa del suboficial Ricardo Alfaro, en inmediaciones del golf de Mar del Plata.

En un tramo del fallo, Bava remarca un dato insólito: “Los seguimientos de los reclamos realizados por familiares de los tripulantes del ARA San Juan llegaron a tal punto que los y las agentes coloquen en un informe la concentración de tan sólo cuatro familiares dentro de la Base Naval de Mar del Plata, manifestándose con una bandera”.

Macri, muy complicado

Según la resolución de Bava, en al menos diez oportunidades se realizaron seguimientos, fotografías y confeccionaron informes sobre los familiares de las víctimas y sus allegados.

“Todas las acciones no contaron con autorización judicial”, advierte el magistrado, que aclara que “no fueron justificadas por órdenes fundadas en razones de seguridad interior o defensa nacional”, tal como prevé la ley de Inteligencia.

En este aspecto, según el juez el espionaje se realizó “con el objeto de influir en la opinión pública, en esas personas y en el normal desenvolvimiento de las actividades de la agenda política de ese año, que podían afectar a la gestión de gobierno que conducía el imputado”.

“A partir del análisis de la información que se le remitía, el imputado impartió las directivas generales para el desarrollo de las conductas antes descriptas y para ello destinó recursos económicos, técnicos, tecnológicos, humanos y logísticos para llevar adelante las tareas ilícitas”, asegura el magistrado.