El periodista Cesar Litvin repasó en su editorial los principales puntos del gobierno de Néstor Kirchner, en homenaje a once años de su muerte, y consideró que de cara a las elecciones del 14 de noviembre el Frente de Todos debe recordar sus convicciones y "rendirle un genuino homenaje, no solamente del punto de vista discursivo, que está muy bien, sino desde el punto de vista práctico".

Ya estamos entrando en la recta final que nos llevará hacia fin de año. A terminar este 2021 que ha tenido momentos de todo tipo y que está en estos momentos dándose una batalla política que va a dirimirse el 14 de noviembre.

Se me ocurrió que nada mejor que recordar a Néstor Kirchner, porque el otro día se cumplieron once años de su desaparición física, en sus acciones más destacadas, porque nos hace falta a todos en estos momentos tener en claro por qué hay algunas prioridades a sostener en estos momentos que estamos viviendo.

Néstor y la deuda

Una de las obsesiones de Néstor fue el tema del endeudamiento externo, que no era menor. No era porque sí esa obsesión que tenía, que lo llevó a negociar de una manera durísima con los acreedores externos del país privados y lograr una gigantesca quita de alrededor del 70 por ciento y plantear una forma de pago de esa deuda que se cumplió a rajatabla.

Cada vez que había un vencimiento de los bonos emitidos para el pago de deuda, la Argentina iba y cumplía. Los acreedores, en definitiva, estaban seguros de que iban a cobrar. Y así fue. A punto tal que cuando termina el gobierno de Cristina y esto fue a posteriori, reconocido por los mandamases de la política económica durante el gobierno de Macri, la Argentina tenía a casi un insólito bajísimo nivel de endeudamiento.

Dicho esto por Dujovne, por ejemplo, en más de una oportunidad frente a auditorios muy selectivos por un lado, o también dicho por televisión, sin ningún tipo de tapujos y sin ningún tipo de cortapisa, directamente decía "este es un dato muy interesante", como diciendo que claro, un país con un muy bajo nivel de endeudamiento externo, que era lo que había logrado el kirchnerismo, era una buena oportunidad para salir a pedir plata.

La deuda macrista

¿Pedir dinero para qué? Porque si vos vas a pedir, que es lo que sucedió en definitiva durante el macrismo, para beneficiar a un pequeño grupo de amigos, para determinados sectores, la mayoría de ellos concentrados, fuertes, poderosos, que de alguna manera lo único que hicieron fue reforzar esas posiciones de privilegio, la verdad, uno se pregunta realmente para qué queríamos endeudarnos.

Porque lamentablemente después el pago de esos préstamos los termina solventando y haciéndose cargo el conjunto de la sociedad argentina, no los que se beneficiaron con esas operaciones muchas veces realmente dañinas para los intereses colectivos.

Néstor de alguna manera abrió el camino y demostró en algún momento de la historia que era posible sentarse con los acreedores, lograr bajas importantísimas y también cerrar las cuentas con el Fondo Monetario Internacional por una deuda que tenía el país de alrededor de 9000 mil millones de dólares con la entidad financiera que también canceló. Fue puso toda la plata junta y dijo "Señores, acá se terminó esta relación de dependencia".

Alberto, Guzmán y el FMI

Me parece que ese es uno de los grandes legados, porque sigue marcando a dónde están los nudos gordianos que son necesarios cortar para tener los márgenes de libertad necesarios para hacer las cosas bien, para hacer las cosas de acuerdo a criterios que no sean meramente cumplir con las restricciones que plantean los pensamientos neoliberales de la economía, en donde todo parece pasar por políticas de ajuste, donde haya vastísimo sectores que tengan que pagar los desastres que han hecho sectores mucho más concentrados y privilegiados y que nunca terminan pagando las deudas que han contraído.

Eso es un poco el meollo de los grandes dilemas que estamos atravesando hoy también, con las negociaciones que lleva adelante en persona el Presidente Alberto Fernández, el ministro Martín Guzmán. La posición que hoy parece tener el Gobierno en su conjunto va en el mismo sentido de no firmar cualquier acuerdo, de tratar de llegar a un entendimiento respecto de la gran deuda que tomó el gobierno de Mauricio Macri.

Es un imposible si uno tiene la intención de hacer política para beneficiar a los sectores que están esperando respuestas a los problemas que tiene, a las necesidades insatisfechas. Así que Néstor está en el recuerdo demostrando la posibilidad que siempre hay de plantear las cosas y de hacerlas de manera distinta, diferente, no repetir viejos alineamientos que no sirven absolutamente de nada excepto para beneficiar a los mismos de siempre, que son los que siempre se han beneficiado, son los que han mandado la guita fuera, los que de alguna manera se han fugado a lo largo de los años, no de los últimos solamente hace muchos años, un flotante estimado en alrededor de 400000 millones de dólares en el mundo que salieron de la Argentina.

De eso se trata. De que ese tipo de cosas no siga sucediendo. Uno puede tener la expectativa de que a partir de ciertas políticas, algunos de los que se la llevaron la vuelven a traer. Yo no soy demasiado optimista en ese sentido, pero lo cierto es que de lo que tendríamos que estar todos de acuerdo es en que no podemos seguir pagando deuda, como decía Néstor Kirchner con el hambre de los argentinos.

Homenaje en la práctica

Esta vez tendríamos que hacernos fuertes en estas convicciones. Es hora de rendir genuinos homenajes, no solamente del punto de vista discursivo, que está muy bien, sino desde el punto de vista práctico de las políticas que de alguna manera tenemos que llevar adelante para volver a transitar por un camino virtuoso, donde la inclusión esté realmente como uno de los grandes objetivos que debemos tener.

Porque hay una sociedad que está pasando un momento gravísimo, tremendo, y hay dos alternativas: esa sociedad o se incluye o va a quedar excluida vaya uno a saber por cuánto tiempo. Nosotros sabemos de qué lado estamos, obviamente.

Todo eso está en juego, no solamente el 14 de noviembre, a partir del 14 quizás se van a empezar a librar batallas más duras todavía y tenemos que estar preparados.