AM 750 Una señal

Alberto Fernández y Axel Kicillof hablaron de un "plan de contingencia" si se desborda el sistema sanitario porteño

Quienes acompañaron al gobernador aseguraron que volver a la fase 1 "no es el pedido de la provincia de Buenos Aires, en este momento".


El presidente Alberto Fernández se reunió esta tarde en la Casa de Gobierno con el gobernador bonaerense Axel Kicillof para analizar “zona por zona” la situación sanitaria en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

En el encuentro se evaluaron varias opciones para ampliar la capacidad en la provincia, no sólo para dar respuesta a los pacientes bonaerenses, sino para "recibir la demanda creciente con el excedente de casos en Capital que ya está a pleno", dijeron fuentes de la presidencia.

Quienes acompañaron al gobernador aseguraron que volver a la fase 1 "no es el pedido de la provincia de Buenos Aires, en este momento". Lo que reclama Kicillof es que las medidas restrictivas tomadas por el Presidente se cumplan con "mayor efectividad", sobre todo en bares y restaurantes que siguen abiertos, con protocolos laxos.

Al Presidente, además, le preocupa la demanda de oxígeno, dado que hay sólo dos empresas proveedoras.

Durante el encuentro, Fernández y Kicillof, junto a algunos funcionarios de Salud -como el viceministro bonaerense, Nicolás Kreplak- analizaron los datos del AMBA: camas ocupadas, proyecciones y cómo se va incrementando "de manera muy acelerada".

Antes de la reunión, Kreplak había criticado al ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, porque dijo que se habían amesetado los contagios: "Esta es la situación: crítica. Muy difícil. Casos que aumentan a una velocidad nunca vista, terapias llenas y un sistema de salud muy tenso. Sin embargo empiezo a escuchar que 'estamos en una meseta' Les dejo otra ilustración a ver si la entienden, quizá el gráfico es difícil...", publicó en Twitter junto a un gráfico con números de contagios y una foto de una montaña con una línea poco antes de la cima.

 

Desde el inicio de la segunda ola de contagios, los casos de coronavirus han crecido en forma exponencial, poniendo en riesgo la capacidad del sistema sanitario para dar respuesta a la demanda de camas de terapia intensiva.

En la provincia de Buenos Aires, la edad promedio de los internados en cuidados intensivos es de 61 años, de los cuales casi la mitad tienen menos de esa edad, según precisó hoy el propio Kicillof a través de un posteo en las redes sociales.

El gobernador llamó a "cuidarse" porque "con ser joven no alcanza para salvarse de tener la enfermedad en su forma más grave".

Además, recordó que "en la Argentina ya se acumulan 2.796.768 casos registrados y se contabilizan 60.620 fallecidos" y criticó a la oposición por "burlarse de estos datos" porque "contribuye a negar la situación angustiosa, dramática, que como pueblo estamos transitando".

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