El Supremo Tribunal Federal (STF), la máxima corte de Brasil, en una votación histórica, reconoció por tres a dos la parcialidad y la persecución política ejercida por el exjuez Sérgio Moro contra el expresidente Luiz Lula da Silva, quien de esta manera vio anulada su condena a ocho años de cárcel por la cual estuvo 580 días preso e inhabilitado para ser candiato presidencial en 2018.

La votación, que constituye un hito histórico sobre lawfare, es una derrota política para la operación Lava Jato y para el bolsonarismo, que apostaba al rechazo al hábeas corpus presentado por Lula en 2018 y que recién este martes tuvo un desenlace.

Los jueces que acataron el hábeas corpus entendieron que Moro cometió ilegalidades en la instrucción del proceso, usando arbitrariedades y hasta la pinchadura de teléfonos del equipo de abogados del expresidente.

Lula ya había obtenido otra victoria la semana pasada, cuando el juez Edson Fachin le quitó a la operación Lava Jato el caso del expresidente por cuestiones de jurisdicción.

Ahora, el caso vuelve a foja cero y deberá ser determinada otra investigación.

Filtraciones hechas por un hacker mostraron el complot de Moro y el equipo de fiscales de Lava Jato dirigida por Deltan Dallagnol, en la cual lanzaban acciones de persecución contra dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) y la familia de Lula, a quien llamaban "Nine", burlándose de la pérdida de un dedo del ex presidente cuando era un tornero mecánico.