AM 750 Una señal

Fernando Borroni: “El problema no es el rugby, son los cobardes que lo juegan”


En su columna, Fernando Borroni reflexionó sobre la polémica de los jugadores de los Pumas que no homenajearon a Maradona y el escándalo por mensajes xenófobos en las redes. 

Columna completa:

¿El problema es el rugby? ¿O simplemente el rugby los amontona y una vez amontonados como fieras salvajes muestran sus mandíbulas dispuestas a devorarse todo aquello que haga falta para demostrar su monstruosidad a la que ellos llaman hombría o coraje?.

Luego de leer uno a uno los tweets de algunos de los jugadores de la selección Argentina de rugby me dije a mi mismo: Claro, por eso no homenajearon a Maradona. No fue un olvido, no fue una desatención circunstancial. ¿Cómo iban los niños bien del rugby argentino homenajear a un negrito nacido en la villa?. Podrá ser Diego pero fue y será un villero.

Cuando leía en el tweet de Guido Petti preguntarse, ¿Qué es una mucama embarazada de trillizos? Para responderse: un kit de limpieza. Me dije, está bien que no hayan homenajeado a Maradona, porque ellos lo hubiesen querido  a Diego como peón de las estancias de sus padres.

Pero a decir verdad luego de leer lo que estos cobardes escribieron en las redes el homenaje o no a Diego poco importa, el mismo Diego de haber leído estos escritos los hubiese despreciado.

 El problema no es el rugby como deporte, el problema parece ser el rugby como espacio con el cual se sienten identificados una especie de hombres que tienen que probar primero su virilidad machista frente al rival, luego su brutalidad física frente al mismo rival y luego una especie de supremacía sobre la sociedad toda, y esa supremacía se expresa de todas las formas posibles agrediendo, despreciando a aquellos que creen inferiores.

“Linda mañana para salir a pisar negros” dijo Pablo Matera capitán de los Pumas. ¿Puede, debe un hombre tan despreciable como sus dichos, capitanear la selección de un deporte de nuestro país? No debiera la UAR expulsarlo de la capitanía, sino de la propia selección. O es que la Unión Argentina de Rugby no es otra cosa que la sede de ese pensamiento. 

“El odio a los bolivianos, paraguayos, etc. nace de esa mucama a la que una vez se le cayó el pelo en tu comida” expresó el mismo jugador. 

Algunos que salieron en su defensa aseguraron que era muy chicos cuando escribieron esto en sus redes 2011/2012 apenas tenían 18 o 19 años. Los que asesinaron a Fernando Báez Sosa a golpes, en el piso, entre varios, también tenían 19 y 20 años.

Quizás no sea el deporte porque uno desconoce si en otros países del mundo sus jugadores de Rugby disfrutan de golpear a un joven hasta matarlo, tampoco uno sabe si suelen a través de sus redes discriminar a los pueblos hermanos. ¿Todos? ¿No todos no? Pero se juntan, se buscan.

Pero a veces uno se convence de que el odio habita a menudo en los mismos lugares, que patea siempre con la derecha, que juegan los mismos deportes…Quizás porque esos lugares los hacen sentir por fuera todo lo que no logran ser por dentro.

 No es un deporte el problema son los seres despreciables que lo juegan, porque en las reglas de ese juego es en el único lugar en donde puede mostrar su especie de hombría, donde se siente más que otro, que todo lo puede y grita fuerte y le da forma a sus anabólicos y que puede hacerle pisar la cabeza y cuantas más sangre manche su remera más feliz volverá a vida cobarde.

“Santiago Socino. “Tengo una gata nueva, le pusimos Hebe de Bonafini,  pero de onda le decimos Hija de mil puta”

Que tal! Socino usted debería lavarse la boca antes de pronunciar siquiera el nombre  Hebe. La dignidad de ese nombre no le cabe en su bocota. Usted se hubiese hecho pis encima en la primera marcha de las madres en plena dictadura, usted hubiese escondido llorando en el primer pozo que encontrase. 

Porque algunos quieren convencernos que parecen bestias pero que no lo son, porque quieren convencernos de que parecen voraces pero que no lo son, porque quieren convencernos que parecen creerse más que los demás pero no lo son. Si lo son. ¿El rugby? No, pero si querés un lugar donde encontrarlo anda a una cancha de rugby y espera en un costado para pronto escuchar las voces del racismo y la xenofobia clasista.

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