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Bolivia duele


La columna de Fernando Borroni en La Mañana.

Vergüenza es una palabra usada con mucha frecuencia y por eso suele perder el peso de su propio contenido.

Y en estos días en medio de una Latinoamérica que sangra siento vergüenza de una parte de la dirigencia política de nuestro país, de una parte d ela dirigencia internacional, siento vergüenza del periodismo, de las religiones, hasta de cierta humanidad que te hace poner en duda todo.

Bronca es una palabra usada con mucha frecuencia y por eso suele perder el peso de su propio contenido.

Y en estos días en medio de una Latinoamérica que ve como en Santiago de Chile un estudiante es apaleado por los carabineros, como en Cochabama un indígena es apaleada en el piso con un madero que en la punta tiene alambres de púa –perdón que así lo describa, pero así es. Que bronca que esto no lo detenga todo.

Asco es una palabra usada con mucha frecuencia y por eso suele perder el peso de su propio contenido.

Y en estos días en medio una Latinoamérica que ve perder su libertad, que ve como se matan entre compatriotas, que algunos cómplices quieran confundir y equiparar…Que Chile es igual a Bolivia, que Bolivia es igual a Venezuela, etc cuando nada que ver.. Otra vez NADA QUE VER , pero nada que ver.

Lo que sí es idéntico es la derecha…

VERGÜENZA-ASCO-BRONCA Pero sin duda son las palabras que están en el sentir de muchos compatriotas latinoamericano por estas horas.

Qué vergüenza da tener a Mauricio Macri como presidente. Qué vergüenza desde lo político, que vergüenza desde lo humano. Macri se va negando un Golpe de Estado, peor aun justificando un Golpe de Estado, celebrando un Golpe de Estado. Qué vergüenza. Qué asco. Que bronca.

Ojo con Macri, ojo con la Sociedad Rural, ojo con Clarín, ojo con algún sector de la justicia, que cuando huelen a golpe, cuando huelen a quiebre de las instituciones se excitan…Siempre les cuajó mejor el autoritarismo que la democracia…

Qué asco da ver a Clarín, a La Nación, a Infobae, una y otra vez buscar atontarnos, manipularnos, decirnos que el diablo no es el diablo. Y que bronca da que no nos decidamos de una vez y para siempre terminar con estos monopolios. Qué vergüenza dan ya los periodistas que escriben en esos medios que ponen sus tintas, su formación, su honorabilidad para decir que no es un golpe porque su patrón se lo impide. Qué triste. Alcen la vos, o pónganse un quiosco, pero no encubran un golpe. ¿Cuál es el límite?

¿Ya no lo es ni cuidar la democracia?

Y qué pena, porque más que asco dan tristeza, los que en las oficinas, en los bares, en los clubes en la esquina. NO FUE UN GOLPE. FUE UNA PUEBLADA… SE QUERIA QUEDAR A VIVIR EN EL PODER

Es que la lucha es tan desigual que si de este lado no hablamos con claridad y firmeza estamos entregándonos.

Qué vergüenza, que asco, que bronca da la iglesia que en términos regionales poco y nada ha dicho. La Iglesia en Bolivia es golpista. La Iglesia boliviana, a través del vocero del Episcopado José Rivera, negó este martes en CNN Radio que en Bolivia haya habido un golpe de Estado, reafirmó su disposición a participar de un diálogo nacional. El Papa se expresó y pidió rezar por la Paz, iinvito a todos los bolivianos, en particular a los actores políticos y sociales, a esperar con espíritu constructivo y sin ninguna condición previa, en un clima de paz y serenidad, los resultados del proceso de revisión de las elecciones que está actualmente en curso”, sabe a poco, a muy poco. Perdón…

Es que no puede el Papa pronunciarse tan jugadamente…ah no perdón cierto…

No existen los golpes de Estado, no se puede violar el orden democrático e institucional con el solo levantamiento militar, necesitas que los medios lo silencien o lo nieguen, que las instituciones como la Iglesia a través de las religiones lo silencien o lo niegue. Aquí esta entonces la responsabilidad de todos.

Me pregunto si los desaparecidos, nuestros  30 mil en la argentina hubiesen sido tal si los medios hubiesen denunciado, si la Iglesia no hubiese callado… Y saben que..? no.

Que tristes tiempos para nuestra Patria Grande nos han violentado la vida los violentos de siempre, los padres de la violencia histórica, los inventores del odio.

Y somos tibios ante esto, como sociedad, quizás no sea quien para decirlo, es una sensación, somos mayoritariamente triste.

En medio de todo esto celebrar la firmeza del electo presidente, quiero decirlo, porque no lo esperaba. Poniendo la voz en alto, sin titubear, defendiendo la democracia y la vida. Hay esperanza

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