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Educar en la libertad o en la represión

Escrito por el 17 julio, 2019

La columna de Fernando Borroni

La decisión del gobierno nacional de llevar a los chicos de 16 a 18 años de regreso a la “cultura de la COLIMBA” evidencia que este gobierno nos ha hecho retroceder años. Una vez más este ejecutivo pisotea la memoria y a 25 años del asesinato de Omar Carrasco  decreta que los jóvenes vuelvan a tener vínculos “educativos” con las fuerzas de seguridad. Fuerzas de seguridad que cuando gobierna la derecha se quitan el bosal y hambrientos salen de cacería. Los hicieron en la dictaduras, lo hicieron en los 90, lo hicieron con la Alianza y lo hacen hoy.  

¿Alguno necesita alguna muestra más de que Cambiemos es un retroceso a los rincones más oscuras de nuestra historia económica, social y humana? 

Educar en la libertad o en la represión

Resulta que ahora sin otro argumento más que una mirada autoritaria, debemos volver a pensar a nuestros jóvenes en el mundo del orden, la obediencia y los valores impartidos por las fuerzas represivas.

Los jóvenes de la mano de la milicia, a partir de este decreto y los jóvenes de la mano de los empresarios cuando se empiece a ejecutar en la ciudad la secundaria del futuro que implica que los chicos en el 5to año hagan pasantias gratuitas en las empresas privadas como materia de cursadas.

 Este es el destino de los jóvenes en este gobierno. O la calle o la marginalidad, o las fuerzas de seguridad, la esclavitud laboral o el gatillo fácil. No han ofrecido otra cosa, ni lo harán.

Pero no hablan de cualquier joven, sino los jóvenes vulnerables. “Es para los jóvenes que no están haciendo nada”, dijo “la ministra del gatillo fácil”. Jóvenes que no están haciendo nada…¿No sería más sano, para todos, que se pregunten porque hay tantos jóvenes que no están haciendo nada? ¿Quiénes son los responsables de que nuestros jóvenes no tengan nada para hacer?

¿Por qué no se preocupan en buscar las respuestas a esas preguntas?

Este decreto que podríamos llamarlo “decreto de militarización de nuestra juventud”, responde a un clima de época, está claro.

De épocas de gatillo fácil, donde la represión busca encausar lo que las políticas económicas desbordan.

Clima de época  donde las fuerzas de seguridad no da explicaciones de nada.

En épocas de “Chocobar” el gobierno propone a nuestros pibes se eduquen con la fuerza  que asesinó a Santiago Maldonado. Me pregunto si el Gendarme Echazú esta pronto a dar clases de valores y respeto por la vida humano. Porque como lo ascendieron, quizás ahora lo nombren academico.

Nuestros pibes serán formados por la Gendarmeria que dijo que en el baño del suicidado Nisman había poco menos que un equipo de fútbol… Esas fuerzas de seguridad a la que la ministra Bullrich  le da carácter de verdad a todo lo que diga, ahora le da caracter docente. “No sólo tienen la verdad, ahora tienen la posibilidad de educar con ella” . Temerario.

Un clima de época de la ley de la selva, del sálvese quien pueda, de la supremacía del más apto. En una época donde estamos llenos de enemigos por delante, por detrás, hacia los costados, enemigos determinados por el poder que busca esconderse tras ellos, llenos de odio inoculado por ese mismo poder. En estos tiempos de odio nuestros jóvenes serán educados por quienes odian entre otras cosas la libertad, no todos claro.

Un clima de época, en épocas donde nuestros jóvenes están sin trabajo, donde nuestros jóvenes  se ven imposibilitados a salir de la secundaria e ingresar a una universidad, en épocas donde los padres, las madres están con un salario que no les alcanza. A esos jóvenes vulnerables, debiéramos decir jóvenes vulnerados en sus derechos, les ofrecen como salida la militarización de sus vidas. Será para muchos una salida a la desesperación ante la falta de oportunidades. Todo forma parte de una trampa.

Ayer la ministra presentaba este decreto de militarización de nuestros jóvenes al lado del ministro de educación. ¿Quieren más mensaje que ese? Estos años trataron de educarnos a los palos, a los tiros, a través del miedo, ahora van por la institucionalidad de eso.  

Aseguró la ministra  que el objetivo principal es adentrar a los chicos y jóvenes en el sistema de responsabilidad de valores, el valor de la disciplina, van a saludar a la bandera todas las mañanas.   

¿Qué valores van a enseñar, que disciplina?  Sinceramente creí que en la argentina se había terminado esa retardataria idea de la educación como orden, respeto por las autoridades, responsabilidad, rigor y conducta y un claro concepto el sentido del deber. Francamente lo creí terminado. 

Mientras nuestros maestros y maestras con salarios de hambre, contienen como pueden a los chicos en nuestras escuelas públicas, muchas veces comprándoles los útiles, llevándoles comida para que los pibes puedan estudiar y educarlos en la libertad, el gobierno se ocupa de educar en la represión. Sólo faltaba que el ministro de educación asuma su tarea represiva ya a la vista de todos.

Educar en la libertad, educar en la represión. Esta tambien es la grieta. En un país con derechos se educa en la libertad, en un pais hambreado se educa en la represión.

Que todo el mundo sepa que si así educamos a nuestros jóvenes, si esta es la propuesta del Estado en el futuro, todos seremos menos libres, todos seremos menos plenos, todos seremos menos escuchados. 

El desastre económico que hizo Cambiemos está a la vista, el desastre humanitario también. Ambas cuestiones las pagaremos a futuro. Una deuda a 100 años necesita mano dura a 100 años. Una generación marginada que algún día querra saltar los cercos para reclamar lo robado le responderan con  el palo firme del otro lado. En esto están, ni más, ni menos